Neurocirugía Neurocirugía
Neurocirugia.2013;24:70-7 - Vol. 24 Núm.2 DOI: 10.1016/j.neucir.2012.09.004
Artículo especial
Importancia neuroquirúrgica del complejo venoso petroso superior
Neurosurgical importance of the superior petrosal venous complex
Alejandro Monroy-Sosaa,, , Gonzalo Mendoza-Falcóna, Mario Alberto Macías-Duvignaua, Gervith Reyes-Sotoa,b,c,d, Yolanda Cardenas-Garcíaa, Rafael Mendizábal-Guerraa,b,c,d, Albert L. Rhotond
a Laboratorio de Neuroanatomía, Coordinación de Ciencias Morfológicas, Escuela Superior de Medicina, Instituto Politécnico Nacional, México DF, México
b Servicio de Neurocirugía, Instituto Nacional de Cancerología, México DF, México
c Servicio de Neurocirugía, Hospital Juárez de México, México DF, México
d Department of Neurological Surgery, University of Florida, Gainesville, Florida, Estados Unidos
Recibido 08 mayo 2012, Aceptado 03 septiembre 2012
Resumen
Objetivo

Conocer la anatomía microquirúrgica del complejo venoso petroso superior (CVPS).

Material y métodos

Se realizó estudio descriptivo y prospectivo. Se utilizaron 6 especímenes (12 lados) inyectados. Se estudió la anatomía microquirúrgica del CVPS en los encéfalos, mediante un abordaje retrosigmoideo y transpetroso anterior. Se utilizó instrumental neuroquirúrgico, endoscopio rígido de 0 grados, microscopio quirúrgico OPMI-1 con magnificación 6× a 20×. Se analizó el patrón de drenaje hacia el seno petroso superior, la formación de las venas tributarias, la relación con el nervio trigémino y las variantes del CVPS.

Resultados

El CVPS se encontró en todos los lados, la vena tributaria que se encontró en el 100% de los lados fue la vena de la fisura cerebelopontina. El patrón de drenaje del CVPS fue dividido en relación a la cresta suprameatal en: lateral, medial y en un punto intermedio. Se encontró el CVPS simple, formado por un tronco con sus tributarias, en 8 lados y duplicado en 4 lados. En el estudio se observó un triángulo formado por el tentorio, el CVPS y parte de la cara petrosa y tentorial del cerebelo con bordes y contenidos bien definidos, el cual se llamó triángulo petroso-tentorial.

Conclusión

Es necesario entender la anatomía microquirúrgica del CVPS. Así, proponemos el triángulo petroso-tentorial como corredor neuroquirúrgico para el manejo de lesiones del ángulo pontocerebeloso a la región petroclival superior.

Abstract
Objective

To study the microsurgical anatomy of the superior petrosal venous complex (SPVC).

Material and methods

We conducted a descriptive and prospective study. Six injected specimens were used (12 sides). The microsurgical anatomy of the SPVC was studied by means of an anterior, retrosigmoid and transpetrosal approach. Neurosurgical equipment, 0-degree rigid endoscopy and OPMI-1 surgical microscope with 6× to 20× magnification were all used in this study. The venous drainage pattern toward the superior petrosal sinus was analysed, as were the formation of tributary veins, the relationship with the trigeminal nerve and the anatomical variants of SPVC.

Results

The SPVC was present in all cases. A tributary, cerebellopontine fissure vein was identified in 100% of cases. The venous drainage pattern of the SPVC was divided into medial, intermediate and lateral with respect to the suprameatal crest. The SPVC was simple in 8 sides and duplicate in 4 sides. A triangle formed by the tentorium, the SPVC and part of the tentorial and petrosal surface of the cerebellum was also observed in the study. This triangle was called the petrosal-tentorial triangle.

Conclusions

It is important to understand the microsurgical anatomy of the SPVC. Therefore, we propose the petrosal-tentorial triangle as a neurosurgical route for the management of pathologies from the cerebellopontine angle to the superior petroclival region.

Palabras clave
Complejo venoso petroso superior, Nervio trigémino, Ángulo pontocerebeloso, Fosa posterior
Keywords
Superior petrosal venous complex, Trigeminal nerve, Cerebellopontine angle, Posterior fossa
Introducción

Dandy describió en 1929 el recorrido de la vena petrosa superior en el trayecto del nervio trigémino en relación con la cirugía de tic douloureux1, motivo por el cual es llamada vena petrosa de Dandy.

El complejo venoso petroso superior (CVPS) es el más constante, largo y prominente medio de drenaje de la cara anterolateral del tallo encefálico y de la parte superolateral del cerebelo. El CVPS puede estar formado por un segmento terminal de una vena o por la unión de varias venas tributarias2–4. El patrón de drenaje del CVPS es dirigido hacia al seno petroso superior (SPS) y dividido, según Rhoton2, en lateral, intermedio y medial, y según Tanriover et al.4, en grupoI, II y III.

El CVPS es relevante en el manejo neuroquirúrgico del tentorio, del ángulo pontocerebeloso y del ápex petroso5–7, por medio de los siguientes abordajes quirúrgicos: retrosigmoideo, retrosigmoideo con extensión suprameatal, subtemporal transtentorial, transpetrosos transtentoriales, y transtentorial supracerebeloso lateral8–12.

El trayecto del CVPS puede interferir con la cirugía del ángulo pontocerebeloso. En ocasiones se tiene que coagular, y podría presentarse complicaciones hemorrágicas o isquémicas13.

El CVPS es una marca anatómica constante y fundamental en la descompresión microvascular para la neuralgia del trigémino13. Entre el 15 y el 37% de las veces se relaciona con la compresión del nervio trigémino14.

El objetivo de este trabajo es mencionar los matices de la anatomía microquirúrgica del CVPS, ya que es un canal vascular presente en abordajes al ángulo pontocerebeloso.

Material y métodos

Se realizó estudio descriptivo en cabezas humanas inyectadas en el laboratorio del departamento de Ciencias Morfológicas de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico y en el laboratorio de neuroanatomía del McKnight Brain Institute. Se utilizaron 6 cabezas (12 lados) de cadáveres adultos; se excluyeron las cabezas con lesiones intracraneales y extracraneales. Se prepararon con lavado del sistema arterial y venoso, y posteriormente se inyectaron con látex preparado y coloreado.

Se estudió la anatomía microquirúrgica del CVPS en los encéfalos mediante un abordaje retrosigmoideo y transpetroso anterior. Se utilizó instrumental neuroquirúrgico, cámara Sony alpha 330 10,5 mpx, Vernier caliper (con exactitud de 0,02mm), microscopio quirúrgico OPMI-1 con magnificación 6× a 20× y endoscopio rígido con ángulo de visión de 0 grados, con diámetro de 4mm (Karl Storz). Se analizó el patrón de drenaje hacia el seno petroso superior, la formación de las venas tributarias, la relación con el nervio trigémino y las variantes del CVPS.

Resultados

El CVPS se encontró en todos los lados. Se presentó simple, es decir, formado por un tronco con sus tributarias, en 8 lados (66,6%) totales, de los cuales en 4 lados fue en el izquierdo (33,3%) y en 4 en el derecho.

En 4 lados (33,4%) se encontró duplicado el CVPS, en 2 lados se presentó lateral y medial a la cresta suprameatal (fig. 1), en otro lado se observó intermedio y medial a la cresta suparameatal (fig. 2), y en el otro lado el CVPS se presentó duplicado medial al cavum de Meckel (fig. 3).

Figura 1.

Complejo venoso petroso superior duplicado lateral y medial, lado izquierdo. Se observa una muesca en el nervio trigémino por parte de la vena pontina transversa. A.C.S: arteria cerebelosa superior; C.S.: cresta suprameatal; C.V.P.S.L. y C.V.P.S.M.: complejo venoso petroso superior lateral y medial; G.V.H.: grupo de venas hemisféricas; V: nervio trigémino; VIII: nervio vestibulococlear; V.F.C.P.: vena de la fisura cerebelopontina; V.P.C.M.: vena del pedúnculo cerebeloso medio; V.P. Trans: vena pontina transversa; V.P. Trig.: vena pontotrigeminal.

Figura 2.

Complejo venoso petroso superior duplicado intermedio y medial, lado izquierdo. A.C.A.I.: arteria cerebelosa anteroinferior; C.S.: cresta suprameatal; C.V.P.SI. y C.V.P.S.M.: complejo venoso petroso superior intermedio y medial; G.V.H.: grupo de venas hemisféricas; V: nervio trigémino; VIII: nervio vestibulococlear; V.F.C.P.: vena de la fisura cerebelopontina; V.P.C.M.: vena del pedúnculo cerebeloso medio.

Figura 3.

Complejo venoso petroso superior duplicado ambos presentes medial a la cresta suprameatal, lado izquierdo. Se puede observar la relación del CVPS lateral al nervio trigémino. A.C.A.I.: arteria cerebelosa anteroinferior; C.S.: cresta suprameatal; C.V.P.S.M.: complejo venoso petroso superior medial; G.V.H.: grupo de venas hemisféricas; V: nervio trigémino; V.F.C.P.: vena de la fisura cerebelopontina; V.P. Trig.: vena pontotrigeminal; V.P.C.M.: vena del pedúnculo cerebeloso medio; VIII: nervio vestibulococlear.

Las venas tributarias que formaron al CVPS fueron en orden de frecuencia: 1) vena de la fisura cerebelopontina en el 100% casos; 2) vena del pedúnculo cerebeloso medio en 9 lados totales (75%); 3) grupo de venas hemisféricas superiores en 9 lados totales (75%); 4) vena pontina transversa en 7 lados totales (58%), y 5) vena pontotrigeminal en 6 lados totales (50%) (tabla 1).

Tabla 1.

Venas tributarias que forman el complejo venoso petroso superior

  CVPS izquierdo (6 lados)  CVPS derecho (6 lados) 
Vena de la fisura cerebelopontina  6 lados (100%)  6 lados (100%) 
Vena del pedúnculo cerebeloso medio  4 lados (33,3%)  5 lados (41,7%) 
Grupo de venas hemisféricas  5 lados (41,7%)  4 lados (33,3%) 
Vena pontina transversa  4 lados (33,1%)  3 lados (24,9%) 
Vena pontotrigeminal  4 lados (33,3%)  2 lados (16,7%) 

CVPS: complejo venoso petroso superior.

El sitio de drenaje del CVPS, hacia el seno petroso superior, fue dividido en relación a la cresta suprameatal: lateral, medial y en un punto intermedio. Se encontró lateral 8 veces (67%), en el lado izquierdo 3 veces (25,1%) y en el derecho 5 veces (41,9%); la parte medial se presentó en 6 de los lados (50%), en el lado izquierdo fue en 4 lados (33,3%) y en el derecho en 2 lados (16,7%) e intermedio a la cresta suprameatal en 2 lados (16,6%); ambos fueron en el lado izquierdo.

Cuando se presentó el drenaje del CVPS medial a la cresta suprameatal se encontró a una distancia promedio de 2,9mm al nervio trigémino. La distancia entre la vena petrosa superior y el poro trigeminal se encontró en un rango entre 3,2-12,9mm, con un promedio de 8,4mm.

La distancia del CVPS con el tentorio fue de un promedio de 8,47mm en el total de los lados. El espacio creado entre el CVPS, el tentorio y las superficies petrosa y tentorial del cerebelo permitieron crear un corredor neuroquirúrgico en forma de triángulo. Este se formó cuando se retiró la aracnoides y se realizó compresión del borde de las caras petrosa y tentorial del cerebelo mediante una espátula, el cual es paralelo al seno petroso superior. Mediante este triángulo petroso-tentorial se observó la parte cisternal del nervio troclear por debajo del tentorium, la arteria cerebral posterior en su segmento P2, y el segmento pontomesencefálico lateral de la arteria cerebelosa superior con la rama caudal y ventral (fig. 4). En el fondo del triángulo se presentó el nervio oculomotor en su porción aracnoidea entre la arteria cerebelosa superior y la arteria cerebral posterior, que se logró visualizar mejor cuando la cresta suprameatal estuvo plana o se removió (fig. 5).

Figura 4.

Triángulo petroso tentorial, lado izquierdo. A.S.C.: arteria cerebelosa superior; C.S.: cresta suprameatal; C.V.P.S.L. y C.V.P.S.M.: complejo venoso petroso superior lateral y medial; G.V.H.: grupo de venas hemisféricas; IV: nervio troclear; S.P.: superficie petrosa del cerebelo; S.T.: superficie tentorial del cerebelo; T: tentorio; V: nervio trigémino; V.F.C.P.: vena de la fisura cerebelopontina; V.P. Trans: vena pontina transversal; V.P. Trig.: vena pontotrigeminal; V.P.C.M.: vena del pedúnculo cerebeloso medio; VIII: nervio vestibulococlear.

Figura 5.

Vista a través del corredor neuroquirúrgico del triángulo petroso tentorial en el lado izquierdo. A.C.P.: arteria cerebral posterior; A.S.C.: arteria cerebelosa superior; D.S.: dorso sellar; III: nervio oculomotor común; IV: nervio troclear.

Por medio del endoscopio rígido con lente de 0 grados se observó con mejor iluminación y visualización el triángulo petroso-tentorial. A través del triángulo se examinaron las estructuras neurovasculares antes descritas por medio del microscopio; sin embargo, los elementos anatómicos como la parte posterior del uncus y la zona donde el nervio troclear penetra el tentorio, se percibieron con mejor detalle (fig. 6).

Figura 6.

A) Imagen endoscópica del triángulo petroso tentorial, por medio de un abordaje retrosigmoideo del lado izquierdo. B) Vista a través del corredor neuroquirúrgico del triángulo petroso tentorial. A.C.P.: arteria cerebral posterior; A.C.S.: arteria cerebelosa superior; III: nervio oculomotor común; IV: nervio troclear; V: nervio trigémino; V.F.C.P.: vena de la fisura cerebelopontina; V.P. Trig.: vena pontotrigeminal.

Mediante el abordaje transpetroso anterior se observó el CVPS duplicado lateral y medial en relación a la cresta suprameatal, después de la sección del tentorio en forma de T como describen Kawase et al.15. El primer corte del tentorio se realizó posterior a la entrada del nervio troclear y lateral al SPS, y el segundo corte, perpendicular al primero y dirigido hacia el cavum de Meckel, en el cual se seccionó el SPS. El CVPS medial quedó expuesto y tuvo que ser seccionado; por el contrario, el CVPS lateral fue preservado (fig. 7).

Figura 7.

Abordaje transpetroso anterior del lado izquierdo. A) Se observa la pared lateral del seno cavernoso y fresado del triángulo de Kawase. B) Corte del tentorio con exposición del CVPS lateral y medial. A.B.: arteria basilar; A.C.A.I.: arteria cerebelosa anteroinferior; A.C.I.: arteria carótida interna con segmento petroso (P), cavernoso (C) y supraclinoideo (S); C.V.P.S.L y M: complejo venoso petroso superior lateral y medial; D.F.P.: duramadre de la fosa posterior; III: nervio oculomotor común; IV: nervio troclear; N.P.S.M.: nervio petroso superficial mayor; S.P.S.: seno petroso superior; V1, V2, V3: rama oftálmica, maxilar y mandibular del trigémino.

Discusión

El CVPS es el más largo y constante, situado en el complejo neurovascular superior del ángulo pontocerebeloso. El CVPS puede estar originado por un segmento terminal de un solo vaso o por un tronco común formado por la unión de varias venas que tienen forma de Y invertida2,4,13. Choudhari13 refiere 3 venas tributarias que forman al CVPS, las cuales son: mesencefálica, cerebelosa y pontina. Para Rhoton2, las tributarias más frecuentes son la vena pontina transversa, la vena pontotrigeminal, la vena de la fisura cerebelopontina, la vena del pedúnculo cerebeloso medio y las venas hemisféricas laterales. Tanriover et al.4 refieren en orden de frecuencia a la vena pontina transversa, la vena pontotrigeminal, la vena de la fisura cerebelopontina y la vena del pedúnculo cerebeloso medio. En nuestro estudio se presentaron según lo reportado en la literatura, y el orden de frecuencia fue el siguiente: 1) vena de la fisura cerebelopontina en el 100% de los casos; 2) vena del pedúnculo cerebeloso medio en el 75%; 3) grupo de venas hemisféricas superiores en el 75%; 4) vena pontina transversa en el 58%, y 5) vena pontotrigeminal en el 50%. Matsushima et al.3 reportaron en 20 senos petrosos superiores, que 8 de ellos recibieron una vena petrosa superior, en 10 recibieron 2 y en 2 recibieron 3; Tanriover et al.4 estudiaron en 15 especímenes, que el CVPS se encontró como único tronco en 23 hemisferios y en 7 duplicado. En este estudio se presentó en 8 lados un solo CVPS y en 4 lados duplicado.

De acuerdo con el patrón de drenaje del CVPS hacia el seno petroso superior, Matsushima et al.3 lo subdividen en lateral, intermedio y medial basándose en la relación con el meato acústico interno, el cual se reportó en un estudio de 34 CVPS, en donde 22 (64,7%) fueron de tipo medial, 3 (8,8%) fueron de tipo intermedio y 9 (26,5%) fueron de tipo lateral. Tanriover et al.4 clasificaron el patrón de drenaje del CVPS hacia el SPS en 3 grupos: tipoI lateral o sobre el meato auditivo interno, en un punto lateral y superior hacia el límite medial del nervio facial en 7 de 37 (19%) CVPS; tipoII entre el límite lateral del nervio trigémino y su punto de entrada al cavum de Meckel y el límite medial del nervio facial en su punto de entrada al meato auditivo interno en 27 de 37 CVPS (72%), y tipoIII, localizado sobre o medial de los bordes del cavum de Meckel en un punto medial hacia el límite lateral del nervio trigémino en 3 de 37 CVPS (9%). Se han descrito 2 clasificaciones del drenaje del CVPS hacia el SPS: la de Rhoton, en relación con el meato auditivo interno, y la de Tanriover et al., en relación con el cavum de Meckel y del meato auditivo interno. En este estudio se presentó de la siguiente manera y en donde la relación principal del CVPS fue la cresta suprameatal: en 8 (66,6%) lados se presentó lateral, medial en 6 (50%) y en un punto intermedio en 2 (16,6%). Un patrón que se agrega es cuando se presenta duplicado el CVPS, pues este tiene un papel importante en el manejo quirúrgico. En este estudio se refiere a la cresta suprameatal como punto de referencia anatómica, ya que es constante y fácil de visualizar en el momento quirúrgico y así poder establecer la relación anatomo-quirúrgica durante el abordaje retrosigmoideo con extensión suprameatal. Es importante tener en mente el patrón de drenaje lateral durante el abordaje, ya que un CVPS corto puede ser fácilmente lastimado en la retracción del cerebelo en el inicio de la cirugía.

La vena más larga que contribuye a formar el CVPS es la vena de la fisura cerebelopontina, la cual drena la cara petrosa del cerebelo, y cuando recibe la afluencia de la vena de la fisura cerebelomedular o pontina transversal drena la parte baja del tallo cerebral y de la fisura cerebelomedular2. Por lo tanto, es indispensable su preservación, la cual se puede realizar mediante la técnica de Sugita et al.16, lo cual evitaría complicaciones transquirúrgicas o posquirúrgicas. Se observó en este estudio que la vena de la fisura cerebelopontina formaba al CVPS en el 100% de los especímenes.

Algunos autores han mencionando que el CVPS puede ser seccionado sin presentar complicaciones6,17. Según McLaughlin et al.6, en ocasiones se tiene que coagular y seccionar sin presentar complicaciones; Seoane y Rhoton9 han mencionado coagular el CVPS en el abordaje retrosigmoideo con extensión suprameatal para tener un amplio acceso del fresado de la cresta suprameatal y de la resección del tumor; Samii et al.18 tratan de preservar el CVPS en la resección de meningiomas situados en el ápex petroso; Tanriover et al.4 refieren que en el tipoIII se puede evitar seccionar el CVPS en la resección de la cresta suprameatal. El patrón tipoIII de Tanriover et al. corresponde en este estudio al CVPS dirigido medial de la CM hacia el SPS, y cuando se presenta duplicado se puede seccionar el CVPS que está lateral a la CM y preservar el que está medial a la CM. Rhoton2 ha visto 2 pacientes con trastornos cerebelosos transitorios causados por un infarto venoso y edema hemorrágico después de la oclusión del CVPS. Strauss et al.17 ha reportado disfunción auditiva postoperatoria y cambios en los potenciales auditivos evocados, relacionado con la obstrucción de la vena petrosa. Sin embargo, para Gharabaghi et al.17 seccionar la CVPS no parece asociarse con un alta incidencia de disfunción auditiva postoperatoria. Se han reportado las siguientes complicaciones al seccionar el CVPS: edema, hemorragia e infarto cerebeloso, edema y hemorragia del tallo encefálico; hallucinosis pontina, hidrocefalia y muy raro embolismo aéreo13,19, motivo por el cual es útil conocer el patrón colateral de drenaje que tiene el CVPS y saber qué vena tributaria pudiera ser seccionada.

Cuando el CVPS tiene un patrón medial hacia el seno petroso superior, el propio tronco o las tributarias podrían comprimir y cambiar la morfología a nivel de la zona de entrada de la raíz, de la parte cisternal del nervio trigémino, en la entrada del cavum de Meckel o venas que pasen entre sus raíces. El origen de la neuralgia del trigémino por compresión venosa ha sido reportado por Dandy en un 15%, Jannetta en un 37% y Sindou en un 26,5%6,20. Estudios de autopsia y quirúrgicos han concluido que la vena pontina transversa es la vena encontrada con mayor frecuencia comprimiendo al nervio trigémino y podría ser la causa de la patogénesis de la neuralgia del trigémino21–24. En el manejo de la compresión venosa del trigémino es conveniente realizar coagulación y corte de la vena, ya que de esta manera se reduce la recurrencia del dolor. Sin embargo, el efecto adverso es entumecimiento facial23–25. En este estudio se observó en 6 lados la vena pontina transversa adyacente a la zona de entrada de la raíz en 4 lados y 2 en la parte cisternal del nervio trigémino, pudiendo en estos casos ser causa de neuralgia del trigémino atípica.

El CVPS es una marca anatómica útil para el cirujano, ya que el nervio trigémino está localizado medial al CVPS, en la misma dirección13.

El ángulo pontocerebeloso se estudia mediante 3 complejos neurovasculares8. Sin embargo, se han descrito áreas usadas como corredores neuroquirúrgicos. Rodriguez-Hernandez y Lawton26 proponen 3 triángulos (vagoaccesorio, suprahipoglosal e infrahipoglosal) para el manejo de aneurismas de la arteria cerebelosa posteroinferior. Surek et al.27 describen un triángulo acústico-facial-glosofaríngeo, usado como referencia anatómica en el manejo de la patología del complejo medio e inferior. Rusu et al.28 mencionan un triángulo supratrigeminal con los siguientes bordes: seno petroso superior, vena petrosa superior y arteria cerebelosa superior, el cual presenta a la cisterna del nervio trigémino como dato constante. En este estudio proponemos la creación del triángulo petroso-tentorial por medio del abordaje retrosigmoideo, que es el espacio creado entre el CVPS, el tentorio y parte de la superficie petrosa y tentorial del cerebelo. El triángulo es útil como corredor neuroquirúrgico para el manejo de patologías que se encuentran en el ángulo pontocerebeloso con extensión a la región petroclival superior, principalmente lesiones que tienen plano quirúrgico y son aspirables, como el quiste epidermoide. El triángulo petroso-tentorial es útil además en 2 abordajes: en el infratentorial supracerebeloso lateral, para el manejo de la neuralgia del trigémino, como especifican Hitotsumatsu et al.29, y en el abordaje retrosigmoideo con resección del tubérculo suprameatal, descrito por Samii et al.18, para el manejo de tumores en la región petroclival. Cuando se requiera del uso de una espátula se tendrá cuidado de no lesionar alguna vena hemisférica cerebelosa superior que esté situada lateral, en la superficie tentorial del cerebelo con dirección hacia el seno petroso superior o hacia un seno tentorial lateral.

El abordaje transpetroso anterior es utilizado para el manejo de patología tumoral de la región petroclival, como meningiomas, cordomas, quistes epidermoides o neurinomas trigeminales que se extienden hacia la fosa media; y de lesiones vasculares como cavernomas pontinos o aneurismas del tronco de la basilar16,30. Tanriover et al.4 estudiaron el patrón de drenaje del CVPS hacia el SPS en el abordaje transpetroso anterior y encontraron que durante la división del tentorio, el tipoI puede ser preservado y tener una adecuada área de trabajo dirigido a las cisternas prepontina e interpeduncular. En todos los tipoiii y en algunos tipoii se requiere la división del CVPS. En este estudio, el tipoI es acorde al patrón lateral, el tipoII al patrón intermmedio y el tipoiii al medial. El entendimiento de la relación anatomo-quirúrgica del patrón de drenaje hacia el SPS ayudará a tener un adecuado planeamiento prequirúrgico del CVPS durante el corte del tentorio. Perneczky y Fries31 introdujeron el término de asistencia endoscópica en el manejo quirúrgico de lesiones intracraneales. El endoscopio permite una exploración alrededor de las estructuras neurovasculares y mejora la visualización y la iluminación del ángulo pontocerebeloso; sin embargo, existe un riesgo quirúrgico cuando el endoscopio atraviesa las estructuras anatómicas32,33. El endoscopio colocado en el corredor neuroquirúrgico creado por el triángulo petroso-tentorial puede ser utilizado para la exploración en el inicio, durante y posterior de la cirugía, para visualizar restos de tumor, o puede ser usado con el modo de fijación y remover el tumor bajo visión endoscópica sin el uso del microscopio, principalmente en tumores epidermoides34,35.

Conclusiones

El CVPS presenta variantes anatómicas, y junto con una lesión tumoral se modificará más la anatomía, por lo que es importante tener el conocimiento anatómico previo y apoyado en estudios de imagen, como la angiorresonancia con fase venosa; de esta manera se tendrá un mejor control venoso y se podrá preservar cuantas veces sea posible el CVPS. El triángulo petroso-tentorial ayudará a tener mejor orientación en el momento quirúrgico, ya que tiene límites precisos y elementos neurovasculares bien definidos.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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Autor para correspondencia.
Copyright © 2012. Sociedad Española de Neurocirugía
Neurocirugia.2013;24:70-7 - Vol. 24 Núm.2 DOI: 10.1016/j.neucir.2012.09.004